Las empresas cuya operación depende del traslado de mercancías, tanto a nivel nacional como internacional, enfrentan riesgos que pueden impactar la carga, los plazos y la continuidad de sus operaciones comerciales.
El transporte de mercancías constituye un eslabón crítico en la cadena de valor de múltiples industrias. Desde materias primas hasta productos terminados, la continuidad del negocio depende en gran medida de que la carga llegue a destino en tiempo, forma y condiciones adecuadas. En este contexto, los riesgos asociados al traslado, ya sea por vía terrestre, marítima o aérea, forman parte inherente de la operación.
Eventos como daños, pérdidas, robos, accidentes o interrupciones logísticas pueden generar impactos financieros relevantes, afectar relaciones comerciales y comprometer compromisos contractuales. La exposición se intensifica en operaciones de largo recorrido, transporte internacional o cadenas logísticas complejas, donde intervienen múltiples actores y jurisdicciones.
Los seguros de transporte se estructuran para responder a estos escenarios, protegiendo la carga durante su desplazamiento y aportando respaldo frente a contingencias que pueden alterar el normal desarrollo de las operaciones. Su adecuada configuración permite integrar el riesgo logístico dentro de una gestión ordenada, alineada con las necesidades operativas, comerciales y patrimoniales de cada organización.
El transporte marítimo concentra una parte relevante del comercio internacional y expone la carga a riesgos propios de la navegación, la estiba y las condiciones del entorno marítimo. Las coberturas habituales consideran eventos que pueden afectar la mercancía desde el puerto de origen hasta su destino final.
El transporte aéreo se utiliza principalmente para mercancías de alto valor, sensibles o con requerimientos estrictos de tiempo. Aunque reduce ciertos riesgos de tránsito, introduce otros asociados a la manipulación, el embarque y la logística aeroportuaria.
El transporte terrestre es un componente clave de la logística, tanto en trayectos locales como en rutas de larga distancia. La exposición al riesgo está asociada a accidentes, condiciones de la vía, robos y eventos externos durante el traslado.
La inclusión y alcance de estas coberturas dependen del tipo de mercancía, el medio de transporte utilizado, las rutas, las condiciones contractuales y los valores asegurables declarados, permitiendo estructurar programas de seguros coherentes con la exposición real de cada operación logística.
El riesgo en transporte varía según la naturaleza de la carga, el trayecto, el medio utilizado y la estructura contractual de la operación. Nuestra asesoría se basa en el análisis de estas variables, considerando puntos críticos de la cadena logística, responsabilidades asumidas y niveles de exposición, con el objetivo de estructurar programas de seguros alineados con la realidad operativa, comercial y patrimonial de cada cliente.
La diversidad de operaciones logísticas exige soluciones aseguradoras ajustadas a cada escenario. El diseño de coberturas considera el tipo de mercancía, el embalaje, las rutas, los Incoterms aplicables y las exigencias contractuales, incorporando claridad en los alcances de la póliza y precisión en las condiciones. Este enfoque permite evitar esquemas genéricos y configurar protecciones efectivas, acordes al riesgo real y a la continuidad del negocio.
Los siniestros en transporte pueden afectar directamente la relación con clientes y proveedores. En estos casos, una gestión técnica y oportuna resulta clave. Acompañamos cada evento desde la notificación hasta su resolución, coordinando a los actores involucrados y verificando el cumplimiento de las condiciones contractuales. Este acompañamiento contribuye a una recuperación eficiente y a mitigar los impactos financieros y operativos derivados del siniestro.
Resuelva sus consultas con nuestros especialistas, solicite su asesoría personalizada ahora.
© 2026 VERITAS CORREDORES DE SEGUROS S.A. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.